La primera impresión en una entrevista de trabajo es decisiva. Patricia Jebsen, ejecutiva con más de treinta años de experiencia en el sector corporativo y digital, asegura que en apenas cinco minutos es posible determinar si un candidato encaja en el puesto. Lo que realmente observan los entrevistadores va más allá de la experiencia técnica. La actitud, la energía y el interés genuino por la posición pesan tanto como los conocimientos previos. Un error frecuente es llegar sin investigar la empresa. En la era digital, toda la información está disponible en internet, por lo que desconocer los proyectos principales de la compañía transmite falta de preparación. La honestidad también es fundamental. Exagerar habilidades o inflar el currículum se detecta rápidamente en una conversación breve.
