Deutsche Telekom prepara una fusión histórica con T-Mobile que transformaría el panorama global de telecomunicaciones. El grupo alemán estudia integrar completamente su filial estadounidense para crear un operador con más de 250 millones de clientes y una capitalización cercana a 400.000 millones de euros. T-Mobile aporta el 60 por ciento de los ingresos consolidados de Deutsche Telekom y representa la mayor parte de su generación de caja. Esta operación, que requeriría aprobación regulatoria en ambos lados del Atlántico, podría extenderse hasta 2027. La movida coloca a Telefónica en una posición vulnerable. La operadora española capitaliza solo 25.000 millones de euros, quince veces menos que el futuro gigante germano-americano.
