La DGT despliega 216 cámaras inteligentes en España para detectar el uso del móvil al volante. Madrid es el primer objetivo con sistemas activos en la A-1, A-6 y M-30. Estas cámaras funcionan con inteligencia artificial y sensores ópticos que operan de noche y bajo lluvia intensa sin necesidad de agentes. El sistema identifica patrones específicos como la silueta del teléfono, posición de manos y inclinación de cabeza. A diferencia de los radares tradicionales, no emiten señal y están integradas en pórticos y postes laterales. Los conductores no las detectan en aplicaciones de navegación. La infracción se registra automáticamente al procesar miles de imágenes por minuto. Las multas por esta infracción son significativas y el sistema ya está operativo en los principales accesos a la capital madrileña.
