El Gobierno español busca endurecer la regulación de créditos rápidos menores a 200 euros para combatir los préstamos con intereses usureros. Los socios de gobierno PSOE y Sumar proponen ampliar la supervisión del Banco de España y establecer límites más estrictos a estos microcréditos que pueden llegar a tener tasas de interés hasta del 59.000% TAE. La iniciativa legislativa busca proteger a consumidores vulnerables que recurren a estos préstamos como mecanismo de supervivencia económica. El debate parlamentario reveló la preocupación por el creciente volumen de préstamos al consumo, que actualmente alcanza niveles no vistos desde 2008, superando los 4.000 millones de euros mensuales. La futura Ley de Autoridad del Cliente Financiera será clave para implementar estas regulaciones y frenar prácticas financieras predatorias que someten a los deudores a espirales de endeudamiento.
