Alerta en la banca puertorriqueña: la morosidad alcanza su nivel más alto en dos años. La tasa de créditos vencidos subió a 2.08% en el cuarto trimestre de 2025, con un incremento de 216 millones de dólares en deuda dudosa hasta alcanzar 686.3 millones. La situación es especialmente preocupante en préstamos comerciales, que escalaron de 0.74% a 3.61% en solo un año, reflejando dificultades en el sector empresarial. Las tarjetas de crédito también muestran deterioro con una morosidad de 2.22%, el doble de lo registrado en 2022, indicando que los consumidores enfrentan crecientes problemas para servir sus deudas. Las hipotecas mantienen la tasa más alta en 2.55%, aunque siguen siendo históricamente bajas comparadas con los niveles de la pandemia. Este repunte después de años de mejora sostenida genera preocupación sobre la salud financiera de hogares y empresas en la isla.
