España innova mucho, pero lo monetiza muy poco María Garaña, tras más de veinte años liderando iniciativas en gigantes tecnológicos como Microsoft, Google y Adobe, ha identificado un problema crítico en el ecosistema de innovación español. Aunque el país genera constantemente ideas y desarrolla tecnologías avanzadas, existe una brecha significativa entre la capacidad de innovación y la capacidad de convertir esas innovaciones en valor económico real. Este fenómeno refleja un desafío estructural que afecta la competitividad de España en mercados globales. Mientras empresas de otros países logran escalar rápidamente sus descubrimientos tecnológicos a nivel internacional, muchas startups y centros de investigación españoles luchan por encontrar financiación, modelos de negocio sostenibles y acceso a mercados amplios.
