El Gobierno explora reconvertir plantas de Seat y Ford hacia la Defensa. En un contexto de debilitamiento de la industria automovilística europea, el Ejecutivo mantiene conversaciones con ambas compañías para evaluar sus capacidades productivas en futuros programas militares. La planta de Seat en Martorell y la de Ford en Almussafes representan un potencial significativo de reconversión. Además de las automotrices, Defensa también negocia con proveedores de componentes como Ficosa. El sector de Defensa español prevé duplicar su facturación para 2030, con 34.000 millones de euros en contratos militares en los próximos años. Esta iniciativa busca fortalecer la resiliencia industrial nacional y aprovechar oportunidades para el sector automotriz en crisis.
