Vodafone sufre revés judicial que amenaza viabilidad de Finetwork. El fallo desfavorable a la operadora británica genera consecuencias cruzadas para el operador virtual, que ha perdido más de 300.000 clientes en dos años y ahora enfrenta una situación límite. Con apenas 400.000 usuarios activos, Finetwork depende casi completamente de Vodafone para acceder a la red. El caso expone la fragilidad estructural de los OMV en España tras la consolidación del sector. Tras la fusión Orange-MásMóvil, solo tres operadores controlan las redes principales, dejando a los virtuales sin alternativas reales. Finetwork debe elegir entre renegociar en posición debilitada, migrar a otro operador con costes elevados, o buscar una venta acelerada antes de deteriorarse más. Este patrón ya se ha visto con operadores como Lebara y Pepephone en el mercado español.
