Los mercados europeos enfrentan un punto de inflexión crítico. Aunque el EuroStoxx 50 ha ganado un 11,63% en los últimos doce meses impulsado por la diversificación de inversores globales que huyen de la bolsa estadounidense cara, los analistas advierten que Europa podría haber tocado techo. El índice Stoxx Europe 600 cerrará 2026 prácticamente sin cambios respecto a su máximo histórico de 630 puntos, según la mediana de pronósticos. La principal amenaza proviene de la inteligencia artificial y su potencial destructivo en el continente europeo, donde el impacto será mayor que en otras regiones. Además, un euro más fuerte y revisiones de ganancias negativas, especialmente en acciones con exposición internacional, limitarán el crecimiento futuro. Los analistas de HSBC predicen estabilización mientras que otros como TFS pronostican caídas superiores al diez por ciento.
