La inteligencia artificial triplicará la demanda nuclear mundial para 2050. Gigantes tecnológicos como Google, Meta, Oracle y OpenAI invierten en reactores modulares pequeños para alimentar sus centros de datos, mientras la energía nuclear emerge como solución estratégica frente a la creciente escasez energética. El índice de uranio avanzó 123 por ciento interanual, reflejando la confianza del mercado. Sin embargo, la expansión enfrenta desafíos significativos: construcciones lentas, regulaciones estrictas, inversiones masivas y resistencia pública. Los gobiernos impulsan medidas como la ley estadounidense ADVANCE para facilitar el despliegue de reactores avanzados, reconociendo que la energía nuclear descarbonizada es clave para mantener la competitividad económica en la era de la inteligencia artificial.
