Caída del crudo impulsa bonos europeos. El precio del petróleo Brent se desplomó un 13% tras el acuerdo de tregua entre Irán y Estados Unidos, alcanzando 95 dólares el barril. Esta caída calmó los temores inflacionarios y llevó a los operadores a reducir sus expectativas sobre futuras subidas de tipos de interés. El Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra ajustaron sus pronósticos a la baja. Los bonos alemanes a corto plazo experimentaron su mayor variación diaria en más de tres años, con rentabilidades cayendo significativamente. Los analistas destacan que la estabilización de precios energéticos mejora la perspectiva económica para la eurozona y el Reino Unido, reduciendo presiones inflacionarias que justificaban políticas monetarias más restrictivas.
