Uber continúa expandiendo sus operaciones en el País Vasco a pesar de las controversias regulatorias y laborales que enfrenta. La plataforma de transporte ha iniciado servicios en ciudades como Donostia-San Sebastián, generando tensiones con el sector del taxi tradicional y los sindicatos locales. El alcalde de Donostia reconoce que la llegada de Uber es inevitable, pero enfatiza la necesidad de gestionar la situación asegurando igualdad de condiciones para todos los operadores. El sindicato ELA ha expresado preocupación sobre los riesgos laborales, señalando que Uber ha sido condenada anteriormente por incumplir normativas laborales en Bizkaia. Actualmente existen alrededor de setenta demandas individuales contra la empresa reclamando el cumplimiento de convenios colectivos.
