Cisco señala 2026 como el año decisivo para la implementación real de la inteligencia artificial en las empresas españolas. Mientras el 47% de las organizaciones españolas ya asigna entre el 10% y el 30% de su presupuesto tecnológico a IA, solo el 9% posee infraestructuras preparadas para escalarla adecuadamente. Esta brecha representa un riesgo significativo: las empresas con infraestructura lista tienen nueve veces más probabilidades de llevar proyectos piloto a producción. El desafío principal radica en que el 48% de los activos de red empresarial están obsoletos o al final de su ciclo de vida, creando vulnerabilidades críticas. Las cargas de trabajo de IA agéntica requieren hasta cien veces más capacidad de cómputo que las aplicaciones tradicionales, transformando la red en un cuello de botella.
