Cuba anuncia apertura a inversiones estadounidenses tras colapso económico. El régimen de Miguel Díaz-Canel reconoce implícitamente el fracaso del modelo comunista al solicitar capital extranjero y de cubanos emigrados, quienes históricamente fueron rechazados. La isla enfrenta su peor crisis económica en décadas, superando incluso la del período especial tras la caída soviética en 1989. Con once millones de habitantes viviendo en miseria y dependiendo de remesas desde Estados Unidos, el gobierno busca desesperadamente inversión para evitar el colapso total. Trump amenaza con intervenir en la isla mientras el régimen reconoce que necesita del capitalismo para sobrevivir, una ironía histórica que marca el fin de una era política.
