Tecnólogo advierte sobre crisis silenciosa en la infancia digital. Santiago Bilinkis alerta que el uso temprano de móviles altera el desarrollo cerebral, emocional y cognitivo de los niños al desplazar el juego libre, actividad esencial para el aprendizaje. Los datos son contundentes: uno de cada cinco adolescentes se autolesiona y casi la mitad sufre ansiedad persistente. Las redes sociales, diseñadas para no terminar nunca, funcionan como máquinas permanentes de interrupciones que afectan sueño, concentración y autoestima. Investigaciones en distintos países confirman que el exceso de pantalla genera problemas de atención y caída del rendimiento escolar. Bilinkis sostiene que vivimos un experimento psicológico sin precedentes cuyo impacto es mucho más profundo de lo que las proyecciones más pesimistas vaticinarían hace una década.
