La DGT ha activado cámaras con inteligencia artificial que leen matrículas automáticamente y detectan infracciones sin intervención humana. El sistema ANPR, basado en reconocimiento óptico de caracteres, ya funciona en Madrid con cuatro dispositivos operativos que capturan imágenes a 160 km/h con precisión superior al noventa y cinco por ciento. Estas cámaras analizan el comportamiento espacial del vehículo detectando invasión de líneas continuas, generando multas automáticas de doscientos euros enviadas directamente al domicilio del infractor. La tecnología procesa, sanciona y archiva infracciones sin presencia de agentes, marcando un cambio radical en la vigilancia vial. La expansión se aceleró tras dos años de pruebas iniciadas a mediados de dos mil veintitrés en puntos críticos donde la invasión de líneas continuas genera riesgo grave de colisión.
