Intel dispara un 20% pese a pérdidas de 3.700 millones en Q1 2026. Wall Street celebra el giro hacia inteligencia artificial y los contratos de foundry anunciados por el nuevo liderazgo de Lip-Bu Tan. El Tesoro estadounidense cuadruplica su participación hasta 36.000 millones de dólares, consolidándose como principal accionista del histórico fabricante de Santa Clara. El mercado apuesta por márgenes futuros en aceleradores de IA mientras ignora los números rojos del presente. Entretanto, Europa queda fuera del reparto estratégico: la planta prevista en Magdeburgo sigue congelada y Tarragona desaparece de la hoja de ruta interna. Washington transforma su rol de subsidista a coinversor, desequilibrando el tablero competitivo global mientras Bruselas tramita ayudas bajo marcos de crisis.
