El peso mexicano cotiza cerca de 17 unidades por dólar con una apreciación anual de 4.05 por ciento, ganando nuevamente el apodo de superpeso. La Copa Mundial 2026 generará un efecto transitorio en el tipo de cambio a través de mayores ingresos por turismo y entrada de divisas, manteniendo la divisa estable durante el evento. Sin embargo, analistas advierten que este impacto durará solo un mes. Los verdaderos riesgos para la trayectoria futura del peso mexicano en el segundo semestre provienen de la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá y las tensiones geopolíticas globales. Según especialistas de UBS, un endurecimiento de condiciones financieras y la incertidumbre comercial podrían generar volatilidad cambiaria y presión sobre la divisa, aunque México mantiene fundamentos internos más sólidos que en crisis anteriores.
