Las titulizaciones emergen como herramienta estratégica para Europa. Tras años de estigma post crisis financiera, este mecanismo recupera protagonismo como clave para la autonomía económica de la Unión Europea. Draghi, Letta y Macron coinciden en su urgencia: sin un mercado de titulizaciones dinámico, Europa carece del músculo financiero para competir globalmente. El mecanismo permite liberar capacidad de préstamo bancario y movilizar ahorro privado hacia inversiones críticas en defensa, inteligencia artificial y transición energética. Mientras Estados Unidos utiliza masivamente la titulización, Europa sigue fragmentada. Reactivar este instrumento es ahora un imperativo político para garantizar la independencia financiera europea y financiar los desafíos actuales del continente.
