La diabetes genera impacto económico crítico en Puerto Rico. Con 467,553 puertorriqueños diagnosticados, uno de cada cinco mayores de 20 años padece esta enfermedad, representando un aumento del 17 por ciento en una década. El costo anual por paciente alcanza los 13,200 dólares para el sistema de salud, ascendiendo a 822,000 dólares a lo largo de la vida del paciente. Los ciudadanos pagan entre 400 y 800 dólares anuales de su bolsillo en copagos, deducibles y medicamentos. Municipios como Ceiba, San Juan y Naranjito presentan prevalencias superiores al 31 por ciento. Estos datos permiten al sistema de salud priorizar inversiones en prevención y manejo coordinado, mientras que los planes médicos diseñan programas de gestión de enfermedades crónicas por región para optimizar recursos.
