Giro político en España: derechista y fragmentado. El PP consolida su dominio con victorias consecutivas en Extremadura, Aragón y Castilla y León, pero enfrenta un dilema crítico: depende de Vox para gobernar en la mayoría de comunidades autónomas. Los datos son contundentes: PP y Vox suman mayorías en prácticamente todas las regiones excepto País Vasco, Cataluña y Navarra. En Castilla y León alcanzan el 54,4%, en Andalucía el 59,9%, en Murcia el 62,1%. Este desplazamiento hacia la derecha refleja cambios profundos en las preferencias electorales españolas. Sin embargo, Abascal mantiene su estrategia de bloqueo exigiendo condiciones radicales inaceptables para un partido democrático. Feijóo presiona para que Vox defina su posición: gobernar con el centroderecha o convertirse en fuerza antisistema.
