La economía de Estados Unidos mostró un desaceleración significativa en el cuarto trimestre de 2025, con un crecimiento anual del 1.4%, muy por debajo del 4.4% registrado en el trimestre anterior. Esta ralentización fue impulsada principalmente por el cierre de las agencias federales durante 43 días, el mayor bloqueo gubernamental en la historia estadounidense, resultado del desacuerdo entre republicanos y demócratas sobre la aprobación del presupuesto. A pesar de que el gasto en consumo e inversión privada mostraron aumentos, estos fueron contrarrestados por disminuciones en el gasto público y las exportaciones. Para el año completo 2025, el PIB creció a una tasa anual de 2.2%, significativamente por debajo del 2.8% alcanzado en 2024 y muy inferior a las expectativas de los analistas económicos.
