Fiscalidad del alquiler en tensión. La normativa del IRPF obliga a tributar por rentas exigibles aunque no se hayan cobrado, un principio que genera creciente debate entre pequeños propietarios. Los datos son contundentes: en 2025 se ejecutaron más de 18.300 lanzamientos por impago, un incremento del 11%, mientras la tasa de morosidad residencial supera el 6%. Aunque existen mecanismos de deducción por saldos de dudoso cobro, estos requieren cumplir requisitos formales estrictos y plazos que no siempre se adaptan a la realidad de los conflictos. La brecha entre el devengo fiscal y la capacidad económica real de los contribuyentes se amplía, especialmente para pequeños propietarios afectados por impagos persistentes y ocupaciones sin título.
