El BCE mantiene los tipos sin cambios mañana pero abre la puerta a subidas futuras. La guerra en Irán genera un nuevo shock energético con el petróleo subiendo 27% y el gas más de 50%, presionando la inflación en la eurozona. Los mercados descontan alzas de 25 puntos básicos en junio y nuevamente en el segundo semestre, llevando las tasas hasta 2,5% desde el 2% actual. Aunque el banco central opta por la cautela en esta reunión, varios gobernadores como Peter Kaimír y François Villeroy de Galhau señalan que el BCE estará listo para actuar decisivamente si es necesario. La incertidumbre geopolítica obliga al banco central a diseñar diferentes escenarios macroeconómicos para proteger la estabilidad de precios en la zona euro.
