Tubos Reunidos sufre pérdidas históricas de 118,1 millones de euros en 2025, un giro dramático respecto a los 28,6 millones de beneficio del año anterior. La compañía alavesa atribuye el colapso a las políticas arancelarias restrictivas, especialmente los aranceles estadounidenses al acero que alcanzaron el 50% desde junio. La deuda financiera neta se incrementó de 234,3 a 263,2 millones de euros, mientras el Ebitda pasó a territorio negativo con 22,8 millones. La caída de la demanda de tubería OCTG en Estados Unidos y la competencia de importaciones de bajo coste desde Ucrania y China han presionado márgenes. La compañía advierte que su viabilidad está comprometida y podría requerir medidas adicionales. Las acciones cayeron cerca del 5% tras el anuncio de un ERE sin acuerdo para 301 trabajadores.
