Proyecto de 400 millones de dólares en la Casa Blanca genera controversia. Donald Trump impulsa la construcción de un nuevo salón de baile con capacidad para 650 personas y 90.000 pies cuadrados, duplicando el presupuesto inicial. El proyecto ya superó la Comisión de Bellas Artes, pero enfrenta críticas por su carácter ostentoso y costo desproporcionado. El National Trust for Historic Preservation impugna la obra, cuestionando posibles vulneraciones de leyes federales de conservación. La demolición del Ala Este, estructura histórica de más de 80 años, añade un costo patrimonial significativo. La aprobación acelerada del proyecto contrasta con los procesos habituales en intervenciones sobre edificios históricos, generando dudas sobre la evaluación patrimonial y viabilidad presupuestaria en un contexto de escrutinio sobre el gasto público.
