Hacienda despliega algoritmos de inteligencia artificial para detectar fraude fiscal. La Agencia Tributaria cruza datos de movimientos bancarios, patrones de consumo e información digital para identificar contribuyentes cuyo estilo de vida no coincide con los ingresos declarados. El sistema analiza miles de casos automáticamente, filtrando solo los expedientes de mayor riesgo para inspección humana. Este nuevo modelo de control basado en big data representa un cambio cualitativo en la lucha contra la evasión fiscal, especialmente dirigido a autónomos y trabajadores independientes. Los algoritmos funcionan continuamente sin descanso, recalculando perfiles de riesgo dinámicamente según nuevas operaciones y cambios en capacidad de gasto.
