Nvidia y Groq sellan alianza estratégica de 20.000 millones. El acuerdo, anunciado en Nochebuena, representa una fusión sin papeleo donde Nvidia licencia la tecnología LPU de Groq y contrata a la mayoría de su plantilla. El cofundador Jonathan Ross explica la sinergia con una analogía logística: mientras que las GPU de Nvidia son como camiones de dieciocho ruedas para cualquier carga, los chips especializados de Groq son furgonetas de reparto eficientes para inferencia de modelos de lenguaje. La estrategia refleja que no todas las cargas de trabajo de inteligencia artificial requieren el mismo hardware. Nvidia buscaba expandir su presencia en inferencia, un segmento crucial pero menos dominado que el entrenamiento. Con esta adquisición, Nvidia asegura tecnología diferenciada y acceso a talento especializado sin enfrentar obstáculos antimonopolio significativos.
