Los mercados financieros experimentan ciclos históricos repetitivos que marcan la economía global. Desde los máximos alcanzados en 2007, justo antes del colapso de la burbuja inmobiliaria estadounidense, los índices bursátiles han recorrido un camino complejo de recuperación y volatilidad. Este período representa un hito significativo en la historia financiera moderna, demostrando cómo los mercados pueden recuperarse de crisis devastadoras. La burbuja de 2007 fue uno de los eventos más traumáticos del sistema financiero contemporáneo. La caída subsecuente generó pérdidas masivas de riqueza, desempleo generalizado y una contracción económica profunda que afectó a millones de personas en todo el mundo. Los gobiernos implementaron medidas extraordinarias de rescate y estímulo económico para evitar un colapso total del sistema.
