Perú enfrenta nuevo ciclo político con relativa calma en mercados. Tras una década de inestabilidad con ocho presidentes desde 2016, los actores financieros observan las elecciones del 12 de abril sin mayores preocupaciones. La moneda y economía se han mantenido resilientes pese a la convulsión política. En el último mes, el dólar subió 3,5% frente al sol y la bolsa cayó 9%, pero analistas atribuyen esto a aversión global al riesgo, no a factores locales. El mercado descarta escenarios extremistas y ve probable un gobierno de derecha o centroderecha. Con candidatos como López Aliaga y Fujimori liderando encuestas alrededor de 11%, existe alta fragmentación política que mantiene a los inversores cautelosos pero sin pánico.
