La Constitución española de 1978 celebra 47 años como símbolo de consenso democrático. El Rey Felipe VI destacó la importancia de respetar sus principios fundamentales de libertad, igualdad y justicia. Sin embargo, persisten tensiones políticas con partidos que cuestionan el marco constitucional, especialmente los movimientos independentistas vascos y catalanes. La celebración reveló divisiones internas, con ausencias significativas como la de Santiago Abascal, líder de Vox, quien optó por no asistir al acto oficial. A pesar de las críticas, la Constitución sigue siendo un pilar fundamental que ha permitido la transición y consolidación democrática de España, garantizando la convivencia y el pluralismo político nacional. La longevidad de este documento constitucional representa un logro histórico importante para el país.
