Mark Zuckerberg testificó en un juicio histórico sobre la adicción juvenil a redes sociales, reconociendo los desafíos de control de edad en Instagram. El CEO de Meta admitió que existe un "número significativo" de personas que mienten sobre su edad al crear cuentas, lo que complica la verificación de usuarios menores de 13 años. Durante su declaración, explicó que la empresa ha desarrollado herramientas proactivas para identificar y eliminar cuentas que violan las reglas, aunque el proceso resulta complicado. Zuckerberg también reflexionó sobre decisiones pasadas de la compañía, señalando que anteriormente establecían objetivos basados en tiempo de uso, práctica que ya no consideran adecuada.
