Cloudflare ejecuta el mayor recorte de su historia. La empresa de ciberseguridad despide a 1.100 empleados, el 20% de su plantilla, para pivotar hacia un modelo operativo basado en inteligencia artificial agéntica. Esta decisión marca un punto de inflexión en el sector tecnológico, donde la automatización mediante IA comienza a reconfigurar la demanda de talento. Las acciones de Cloudflare cayeron aproximadamente un 4% en la preapertura, reflejando la cautela de los inversores ante el coste social y la incertidumbre sobre el retorno de la inversión. La compañía busca automatizar procesos que hasta ahora requerían intervención humana directa, permitiendo que agentes autónomos de IA gestionen incidentes y optimicen redes sin supervisión constante.
