Tasas de interés en máximas tras crisis energética. Los tipos de interés suben significativamente en Estados Unidos y Europa tras los ataques a instalaciones energéticas del Golfo y la escalada de tensiones geopolíticas. El petróleo alcanzó 119 dólares antes de retroceder a 103. Los bonos del Tesoro a dos años reflejan expectativas de inflación elevada, aunque analistas debaten si los mercados han sobrevendido activos a corto plazo. Los bancos centrales enfrentan dilema: endurecer política monetaria para contener inflación energética o mantener postura actual. La Fed mantiene tipos sin cambios mientras mercados anticipan movimientos futuros. Expertos como Rick Rieder de BlackRock sugieren que los mercados reaccionaron de forma exagerada ante esta crisis de oferta energética, una de las mayores en una generación.
