La inteligencia artificial está acelerando la quiebra de pequeñas empresas españolas que no digitalizan sus procesos. Expertos advierten que los próximos años traerán una consolidación acelerada del tejido empresarial y alta mortalidad entre pymes que se resistan al cambio tecnológico. El pequeño empresario español enfrenta un agotamiento acumulado por regulaciones constantes, subidas de cotizaciones y cambios fiscales que erosionan su resiliencia. La estructura empresarial española se está invirtiendo: será cada vez más difícil montar negocios pequeños desde cero y escalarlos, mientras que grandes empresas absorben cuota de mercado mediante automatización e inteligencia artificial. Negocios tradicionales viables como ferreterías, peluquerías y carpinterías desaparecen sin relevo generacional.
