La OTAN evalúa una misión en el estrecho de Ormuz para proteger buques mercantes ante el bloqueo que ha disparado los precios de energía y amenaza el crecimiento económico global. El cierre de esta vía marítima, por donde transita una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, ha generado tensiones significativas entre Estados Unidos y sus aliados europeos. Los líderes de la OTAN se reunirán en Ankara a principios de julio para tomar una decisión formal sobre esta intervención militar. Aunque varios miembros apoyan la propuesta, aún no existe respaldo unánime. Los intentos previos de garantizar el paso seguro han fracasado, incluso con capacidades militares estadounidenses considerables. Esta medida representaría un cambio estratégico importante en la postura de la alianza respecto al conflicto regional y sus implicaciones económicas globales.
