Gobierno en colapso político. El Ejecutivo de Sánchez enfrenta su peor crisis legislativa con apenas tres de cada cuatro proyectos rechazados por falta de apoyos. Los socios que permitieron su investidura, entre ellos PNV, ERC y Junts, se encuentran irreconciliables ideológicamente y sin capacidad de acuerdo en temas sustanciales. El distanciamiento del PNV por un meme de los socialistas vascos refleja el agotamiento total de las relaciones. Los reproches, traiciones y malas formas se normalizan entre aliados que ya no tienen nada de qué hablar. Sin cambios a la vista, la legislatura avanza hacia su fin en un clima de hostilidad creciente que debilita la gobernanza económica y política del país.
