Las infraestructuras recuperan protagonismo en los mercados como alternativa a la volatilidad tecnológica. Valores como Ferrovial, ACS, Sacyr y Vinci destacan con crecimientos entre el once y veinticinco por ciento en dos mil veintiséis. Estos activos ofrecen flujos de caja visibles, contratos de largo plazo y dividendos estables, características que el mercado valora nuevamente ante las exigentes valoraciones del sector tecnológico. Ferrovial alcanzó máximos históricos superando sesenta y dos euros por acción, con objetivos de precio hasta setenta euros según analistas. Las concesionarias de autopistas, aeropuertos y redes eléctricas proporcionan marcos regulatorios sólidos y carteras de contratos de décadas.
