Hacienda intensifica controles sobre autónomos. La Agencia Tributaria revisa con lupa los gastos de comidas y regalos que los autónomos deducen como atenciones a clientes. El límite legal es el uno por ciento de la cifra de negocio anual. Si facturas ochenta mil euros, solo puedes deducir ochocientos euros por este concepto. Los requisitos son estrictos: el gasto debe estar correlacionado con ingresos reales, contabilizado, justificado con factura completa que incluya tu NIF y datos del cliente, e imputado al ejercicio correcto. Pagar en efectivo sin documentación o deducir cenas familiares como gastos de negocio genera rechazos automáticos y recargos que arrancan en el uno por ciento del importe indebidamente deducido. La AEAT cruza datos entre gastos deducidos, facturación real y patrones de gasto del sector para detectar abusos.
