España consolida su posición como potencia farmacéutica global. El país alberga 181 centros de producción farmacéutica, con 111 plantas dedicadas a medicamentos de uso humano que exportan el 80 por ciento de su producción a mercados internacionales. Bayer fabrica en exclusiva mundial la Aspirina desde Asturias, mientras que GSK produce Ventolin en Burgos con 180 millones de unidades anuales. Lilly invertirá en Madrid para fabricar su nueva píldora antiobesidad destinada al mercado global. Estas instalaciones de empresas como Pfizer, Novartis, Almirall y Merck posicionan a España como centro estratégico de la industria farmacéutica mundial, generando empleo y valor económico significativo en el sector sanitario.
