La inteligencia artificial está transformando los mercados financieros de una manera sin precedentes. Larry Fink, CEO de BlackRock, advierte sobre la escasez de capacidad de cómputo y propone la creación de una nueva clase de activo: los futuros de cómputo. Esta innovación financiera permitiría a empresas cubrirse contra la volatilidad de acceso a infraestructura crítica, similar a cómo las aerolíneas se protegen del precio del combustible. Con gigantes como Amazon, Microsoft y Google enfrentando demanda colosal de procesamiento, y chips de Nvidia en escasez constante, Wall Street ve oportunidades masivas. BlackRock, Brookfield, KKR y Blackstone ya invierten miles de millones en centros de datos y energía.
