Fuga masiva de capitales latinoamericanos. Más de un billón de dólares abandonan la región buscando estabilidad. Brasil, México y Argentina lideran las salidas con entre 250 mil y 350 mil millones de dólares cada uno. Los inversores huyen de la incertidumbre regulatoria, volatilidad cambiaria y presión fiscal. Estados Unidos, especialmente Miami, se consolida como principal destino. Este movimiento refleja una tendencia estructural donde aproximadamente el 25 por ciento de la riqueza financiera latinoamericana opera desde el exterior, porcentaje muy superior al de mercados desarrollados. La industria de wealth management crece impulsada por esta demanda de diversificación geográfica y búsqueda de activos seguros.
