Conflicto en Oriente Medio impulsa reubicación tecnológica. Los daños a infraestructuras críticas y centros de datos en la región han obligado a las grandes tecnológicas a buscar ubicaciones más seguras para sus operaciones de inteligencia artificial. España emerge como opción estratégica en Europa debido a su estabilidad política, infraestructura energética robusta y posición geográfica ventajosa. El aumento de costes energéticos derivados del conflicto está encareciendo servicios de IA, afectando especialmente a pequeñas y medianas empresas. Esta reconfiguración global presenta una oportunidad única para que España consolide su posición como líder tecnológico europeo, atrayendo inversiones significativas en centros de datos y desarrollo de inteligencia artificial que buscan escapar de zonas de riesgo geopolítico.
