Crisis de vivienda en España: oferta insuficiente dispara precios. El economista Juan Ramón Rallo explica que la escasez de viviendas en zonas demandadas genera una espiral de precios al alza que atrapa a los jóvenes en el alquiler permanente. Hace dos décadas, el 60-65% de familias jóvenes eran propietarias; hoy apenas alcanzan el 20%. El problema radica en el desfase entre salarios estancados y precios en aumento. Mientras la vivienda sube un 10% anual en términos reales, los salarios crecen apenas un 2,5% en tres décadas. Los jóvenes requieren ahorros previos del 30% del valor inmobiliario, cifra inalcanzable cuando los alquileres absorben toda capacidad de ahorro. Esta dinámica convierte el alquiler en destino permanente en lugar de etapa transitoria hacia la compra. Muchos ni siquiera pueden costear un alquiler completo y se ven forzados a compartir piso.
