Castilla y León reclama estabilidad política. El PP gana con 33 escaños en las elecciones autonómicas, consolidando su dominio regional con un crecimiento de 4,08 puntos respecto a la legislatura anterior. La coalición PP-Vox suma más del 54 por ciento de los votos, cinco puntos por encima de hace cuatro años, reflejando la demanda ciudadana de gobiernos estables sin negociaciones dilatorias. Alfonso Fernández Mañueco emerge como el barón popular mejor posicionado del ciclo electoral autonómico actual, demostrando una gestión efectiva incluso tras la salida de Vox del ejecutivo en julio de 2024. Vox obtiene 14 diputados, un resultado que muestra el agotamiento del electorado ante sus tácticas de bloqueo en otras comunidades.
