La fragmentación encarece la liquidación en Europa un 60%. El ecosistema de poscontratación europeo sufre una grave ineficiencia competitiva. Mientras que Estados Unidos opera con sistemas integrados y centralizados, Europa se divide entre 18 mercados diferentes que funcionan de manera descoordinada. Esta fragmentación genera costos significativamente más altos para los inversores y las instituciones financieras. Los gastos de liquidación de valores en Europa son un 60 por ciento superiores comparado con mercados más consolidados. Esta brecha de costos afecta negativamente la competitividad global del mercado financiero europeo. La estructura fragmentada obliga a intermediarios a navegar múltiples plataformas, regulaciones y estándares técnicos diferentes. Esto aumenta la complejidad operativa y reduce la eficiencia de las transacciones.
