El Banco Central Europeo mantiene el curso hacia una subida de tipos de 25 puntos básicos en junio, según fuentes internas. La inflación de la eurozona alcanzó el 3% en abril, el máximo desde 2023, lo que refuerza la necesidad de endurecer la política monetaria. Christine Lagarde y su equipo recopilan datos para tomar una decisión informada en medio de la crisis energética derivada del conflicto en Irán. Aunque los banqueros centrales advierten que la subida no está garantizada, existe un claro consenso en el Consejo de Gobierno para ejecutar este movimiento. Solo un deterioro económico severo podría frenar la medida. El BCE evalúa si el cierre del estrecho de Ormuz podría ocasionar escasez de energía y recortes en la producción industrial, factores que determinarían la política monetaria en los próximos meses.
