Estafas sofisticadas contra mayores crecen sin control. El FBI reporta pérdidas de 7.748 millones de dólares en fraudes dirigidos a personas mayores de 60 años durante 2025, un aumento del 59 por ciento respecto a 2024. La pérdida promedio por víctima alcanza 38.500 dólares. Los ciberdelincuentes aprovechan tres factores clave en este segmento: mayor aislamiento social, falta de experiencia digital y desconocimiento sobre riesgos en internet. Las estafas varían desde suplantaciones de organismos públicos hasta falsas ofertas de inversión y criptomonedas. El fraude contra mayores se caracteriza por manipulación psicológica gradual que crea vínculos de confianza antes de actuar. España implementa iniciativas de formación y concienciación para proteger a esta población vulnerable del cibercrimen.
