Nissan presenta un ERE que afectará a 211 trabajadores en Cataluña, equivalente al 37 por ciento de su plantilla actual de aproximadamente 570 empleados. La compañía japonesa justifica esta reducción de personal en causas organizativas y productivas, argumentando la necesidad de adaptar su estructura a un mercado europeo significativamente distinto al de hace una década. El expediente de regulación de empleo afecta principalmente a equipos comerciales, de ingeniería y servicios centrales ubicados en Barcelona. Esta decisión representa un nuevo golpe para el empleo en la automoción catalana, apenas cinco años después del cierre de la factoría de Zona Franca que provocó la pérdida de más de 2.500 puestos directos. Los sindicatos califican la medida como muy agresiva y han solicitado mediación de la Generalitat, anticipando un periodo de negociación tenso.
