Europa enfrenta su momento más decisivo en defensa desde la Guerra Fría. El comisario europeo Andrius Kubilius advierte que si el conflicto en Oriente Medio se prolonga, los esfuerzos de la Unión Europea para reforzar sus capacidades de defensa serán aún más críticos. La OTAN se ha comprometido a elevar el gasto en defensa al 3,5% del PIB, más un 1,5% adicional en áreas relacionadas, lo que representa hasta 7 billones de euros en inversión nacional durante la próxima década. Kubilius enfatiza que la cuestión fundamental no es únicamente cuánto se gaste, sino cómo se invierta. Propone un ecosistema de defensa integrado que incluya movilidad militar, logística, innovación acelerada e integración industrial.
